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Gracias, Pia
Un legado que queremos cuidar

Queridas madrinas y queridos padrinos,
Ayer os adelantamos algunos de los cambios que se están produciendo en Tierra de Amani, pero sentíamos que este agradecimiento merecía una comunicación propia.
Durante muchos años, Pia nos ha enviado cartas. Cartas que iban mucho más allá de informar: eran una forma de compartir con todos nosotros la vida de los niños y niñas, de acercarnos, aunque solo fuera un poquito, a Tanzania y de recordarnos el verdadero sentido de este proyecto.
Hace ya veintidós años, Pia Lisa Flooks conoció unas vidas que pensó que podían ser muy distintas si alguien les brindaba una oportunidad. Y decidió dedicar la suya a hacer que ese cambio fuera posible.
Lo que comenzó como una idea terminó convirtiéndose en una ONG que ha transformado la vida de cientos de niños y niñas que hoy estudian, crecen y sueñan con un futuro que, probablemente, no habrían tenido sin ella. Pero el impacto de Tierra de Amani ha ido mucho más allá. También ha transformado la mirada de muchos de nosotros, ayudándonos a comprender el mundo de una manera diferente y recordándonos el poder que tiene la solidaridad cuando se convierte en compromiso.
Han sido 22 años de viajes a Tanzania, de noches sin dormir, de decisiones difíciles, de retos constantes y también de innumerables alegrías. Años de esfuerzo, dedicación y entrega con los que Pia ha construido un proyecto que hoy pertenece a muchas personas.
Por eso, antes de mirar hacia delante, queremos detenernos un momento para mirar hacia atrás y dar las gracias.
Gracias, Pia.
Gracias por haber dedicado más de dos décadas de tu vida a Tierra de Amani.
Gracias por haber sembrado un proyecto que ha cambiado tantas vidas y que hoy sigue creciendo.
Y, sobre todo, gracias por confiar en nosotros para continuar este camino.
Recogemos ese testigo con un profundo respeto y con la responsabilidad que merece un legado como el tuyo.
Nuestro mayor deseo es que, dentro de unos años, puedas mirar a Tierra de Amani con la tranquilidad y el orgullo de saber que aquello que un día comenzaste sigue vivo. Que los niños y niñas continúan creciendo, que el proyecto permanece fiel a los valores con los que nació y que hemos sabido cuidar aquello por lo que tanto luchaste.
Compartimos plenamente tu convicción de que la educación es la herramienta más poderosa para cambiar la vida de un niño y de que todos merecen, al menos, una oportunidad. Sabemos que no podremos llegar a todos, pero trabajaremos incansablemente para que cada vez sean más quienes puedan construir un futuro diferente gracias a este proyecto. Ese será nuestro compromiso con Tierra de Amani y con el legado que nos dejas: que los niños y niñas sigan siendo siempre el motor de cada decisión.
Porque Tierra de Amani nunca ha pertenecido únicamente a una Junta Directiva. Tierra de Amani sois vosotros: las madrinas y padrinos que, con vuestra confianza y vuestro apoyo, habéis sostenido este proyecto durante tantos años; el equipo de Moshi, con Hilary Shuma al frente, que trabaja cada día sobre el terreno; las personas que colaboran desde España y, por supuesto, los niños y niñas, que son y siempre serán la razón de ser de todo esto.
Gracias, Pia, por haber hecho posible este sueño compartido. Ahora nos corresponde a nosotros cuidar de tu legado, hacerlo crecer y seguir escribiendo, entre todos, la historia de Tierra de Amani.
Seguimos caminando. Juntos.